jueves, 27 de junio de 2013

Kumachi de Kamarata



En mayo Juan y yo fuimos a cocinar a Canaima a la boda de Arianna y Fuco y conocimos a Daniela Tello, una chica pemón que trabaja en el Hotel Venetur del Parque Nacional. Tiene una simpatía y don de gente como pocas personas dedicadas al servicio y una abuela que se llama Carmen Emilia Calcaño de la cual nos habló y habló.
Hecho por su abuela fue el kumachi que nos vendió, lo pagamos como al triple del precio del que compró mi amiga Cristian Thonon en su paseo al Salto Angel, pero la verdad es que una vez lo probamos quedamos requeteenamorados del sabor.
Daniela nos explicó que su abuela cocina el yare (jugo que se exprime de la yuca amarga, Manihot aipi) largas horas hasta que el líquido se pone muy oscuro y espeso. Esta cocción sirve además para desactivar el àcido cianhidrico que contiene esta variedad de yuca,  que es tóxico. Al yare cocido se le agrega un poquito del almidón de la yuca, ajíes chokoru y chawiru, con diéresis en la segunda o y en las ues, que son unos ajicitos verdes y amarillos típicos de la región. Como era tiempo de lluvia nuestro picante tenía también termitas y unos bachacos como los de la foto abajo, que cuando se muerden rechinan en boca y dejan un maravilloso aroma a flor. También tenía trocitos de pescaditos asados y ahumados que solo se utilizan en la región de Kamarata, según nos dió a entender.
Daniela, con sus 20 años de sonrisas, nos habló del conuco de su abuela, de la lejana caminata para llegar hasta él, de cómo a las mujeres paridas se les da agua caliente con el almidón de yuca para que produzcan más leche y que con el imú o catavía se prepara el casabe y la sakura, una bebida refrescante.
El cachiri es un fermentado de yuca dulce, al que se le agrega ñame o batata rallada, y normalmente lo consumen los hombre para, como diría mi amiga Belkys Croquer, "alicorarse".
Con un casabe grueso y esponjoso al mojarse, se consume el tumá, una sopa típica de los pemón que se hace tradicionalmente en una olla de barro de la altura de una mujer, según nos dijo Daniela. La sopa en cuestión consiste en una proteina, pescado, aves, animales de cacería, hervidos en agua con una especie de espinaca o acelga llamada aurosa, ají dulce, cebolla y muchisísimos ajíes. Las abuelas como la de Daniela le agregan también orejitas, unos hongos blancos que solo los expertos saben recolectar.
Los cocineros pemón de Wakú Lodge, la posada donde cocinamos, también nos convidaron una bebida que les encanta, de plátanos majados en agua. Me encantó.
Más sobre la yuca:https://es.wikipedia.org/wiki/Manihot_esculenta



1 comentario:

Andrea Pérez dijo...

Tamara! Hermoso post! Me gustaría contactarte, a qué correo te puedo escribir?